¿Cuánto vale el trabajo de una mamá? El INEGI ya lo calculó (y la cifra te va a sorprender)
El trabajo no remunerado del hogar equivale al 23.9% del PIB de México y las mujeres generan el 72.6% de ese valor. Te explicamos qué significa para las finanzas de tu familia.

Si eres mamá, seguramente te ha pasado: alguien te pregunta “¿y tú a qué te dedicas?” y por un segundo dudas qué responder. Coordinas horarios, logística, tareas, salud, alimentación, finanzas del hogar y el bienestar emocional de toda una familia… pero como nada de eso llega en un recibo de nómina, pareciera que “no cuenta”.
Cuenta. Y mucho. Tanto, que el INEGI lo mide cada año en pesos y centavos. Hoy te contamos cuánto vale ese trabajo invisible, por qué casi ninguna familia lo protege y qué puedes hacer al respecto.
El trabajo no remunerado vale casi la cuarta parte de la economía del país
Cada año, el INEGI publica la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares, un estudio que responde una pregunta muy concreta: si tuviéramos que pagarle a alguien por todas las labores domésticas y de cuidados que se hacen gratis en los hogares mexicanos, ¿cuánto costaría?
La respuesta de la edición más reciente (datos de 2024, publicados por el INEGI en noviembre de 2025) es contundente:
- El trabajo no remunerado de los hogares alcanzó un valor equivalente a 8 billones de pesos, es decir, 23.9% del PIB nacional. Para ponerlo en perspectiva: las labores del hogar “valen” más que sectores completos de la economía formal.
- Las mujeres generaron el 72.6% de ese valor; los hombres, 27.4%. En otras palabras, el trabajo del hogar que realizan las mujeres aporta 2.7 veces más valor que el de los hombres.
- En promedio, cada mujer aportó el equivalente a $82,339 pesos anuales en labores domésticas y de cuidados. Y ojo: ese es el promedio de todas las mujeres de 12 años y más — quienes se dedican de tiempo completo al hogar aportan bastante más que el promedio.
¿Te da curiosidad tu caso? El INEGI tiene un simulador gratuito llamado “¿Cuánto vale mi trabajo en el hogar?” donde puedes capturar tus horas de cada actividad y obtener tu propia cifra. Es un ejercicio de cinco minutos que cambia la conversación en casa.
La paradoja: el trabajo más valioso del hogar es el menos protegido
Aquí viene el punto ciego financiero de la mayoría de las familias mexicanas.
Cuando una familia contrata un seguro de vida — las pocas que lo hacen: según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, solo 13.9% de los mexicanos de 18 a 70 años cuenta con uno — casi siempre asegura únicamente a quien recibe el sueldo. La lógica parece obvia: “si falta el ingreso, la familia queda desprotegida”.
Pero esa lógica tiene un hueco enorme: ¿qué pasaría si faltara mamá?
Todo lo que hoy no cuesta porque lo hace ella, empezaría a costar: cuidado de los hijos, traslados, alimentación, gestión del hogar, acompañamiento de tareas. La familia no solo enfrentaría el golpe emocional — enfrentaría un gasto mensual nuevo, permanente y nada pequeño, justo en el peor momento. Ese es exactamente el riesgo que un seguro de vida está diseñado para cubrir, y es el que casi nadie cubre.
En una familia no se asegura al que gana dinero; se asegura a quien, si faltara, generaría un problema económico. Y bajo esa definición, mamá casi siempre debería estar asegurada — trabaje fuera de casa o dentro de ella.
Tres pasos para poner el valor de mamá en el mapa financiero familiar
1. Ponle número
Usa el simulador del INEGI o haz la cuenta rápida: ¿cuánto costaría contratar a alguien (o a varias personas) para cubrir todo lo que haces en una semana? Esa cifra es tu punto de partida.
2. Revisa quién está asegurado en tu familia
Si solo existe la póliza de la empresa de tu esposo o esposa, cuidado: los seguros de grupo suelen terminar cuando termina el empleo y sus sumas aseguradas rara vez alcanzan para los años que faltan de colegios y universidad. Si quieres comparar cómo funcionan los esquemas colectivos, puedes revisar nuestra página de vida en grupo.
3. Considera un seguro de vida propio, a tu nombre
Además de proteger a tu familia, muchos seguros de vida combinan protección con ahorro de largo plazo. Eso significa algo que a muchas mamás les resuena profundamente: un patrimonio construido a tu nombre, independiente de cualquier otra fuente de ingreso del hogar. Antes de contratar, verifica siempre que tu agente esté registrado ante la CNSF y consulta tus derechos como usuaria en CONDUSEF.
Lo que aprendimos hoy
El trabajo de una mamá tiene un valor económico real, medible y enorme — el INEGI lo tasa en casi una cuarta parte del PIB del país. Tratarlo como “invisible” no es solo injusto: es un riesgo financiero para toda la familia. Ponerle número, revisar las pólizas existentes y asegurar a mamá (no solo al proveedor de nómina) son tres pasos que cualquier familia puede dar este mismo mes.
Si quieres saber qué suma asegurada tendría sentido para tu caso, los seguros de Vida GNP ofrecen esquemas que combinan protección y ahorro adaptables a cada etapa familiar. En Donner & Asociados un asesor puede ayudarte a dimensionarlo sin compromiso: escríbenos desde nuestra página de contacto o llama al 322 111 1162.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera personalizada. Consulta a un asesor para evaluar tu situación particular.
Si quieres saber qué suma asegurada tendría sentido en tu caso, un asesor de Donner & Asociados puede ayudarte a dimensionar un seguro de Vida GNP que combine protección y ahorro, sin compromiso.
Conocer Seguro de Vida GNP →Este contenido es de carácter informativo y educativo. No constituye asesoría financiera, fiscal o legal personalizada. Las coberturas, sumas aseguradas y condiciones descritas se rigen por las Condiciones Generales de cada producto GNP registradas ante la CNSF. Para asesoría personalizada, escríbenos o llama al 322 111 1162.



